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"Como profesora, siempre ha sido laborioso planificar y relacionar la parte curricular. Con Prográmalo, este proceso se simplifica enormemente."
Noemí Bravo
Profesora de Secundaria
"He recuperado mis tardes. Ahora puedo preparar una semana entera de clases en lo que antes tardaba en hacer un solo día."
Carlos Martínez
Profesor de Primaria
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Laura García
Profesora de Bachillerato
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La LOMLOE traslada el peso de la evaluación desde los contenidos hacia los criterios de evaluación de cada competencia específica. Eso cambia qué registras y con qué lo justificas.
La calificación ya no se construye sumando exámenes, sino valorando las competencias específicas a través de sus criterios de evaluación. El error más común es llamar «criterio» a lo que en realidad es un instrumento. Si un criterio se evalúa una sola vez y de una sola forma, la evidencia es frágil ante una reclamación.
Un área puede tener entre veinte y cuarenta criterios en un curso, y querer registrarlos todos en cada unidad lleva al abandono en noviembre. Una referencia que funciona en muchos departamentos: de cinco a ocho criterios por trimestre y área, con dos evidencias cada uno. Lo demás suele ser papeleo que nadie usa.
Lo habitual es asociar cada criterio a una rúbrica de tres o cuatro niveles de logro y ponderarlos según el peso fijado en la programación. Lo decisivo no es la fórmula, sino que esté escrita, sea igual para todo el grupo y se haya informado de ella al empezar el curso. Guardar las evidencias es lo que sostiene la nota si hay revisión.
La pregunta útil no es si usar inteligencia artificial, sino qué parte del trabajo docente es mecánica y cuál exige criterio profesional.
Cruzar saberes básicos con criterios de evaluación y competencias específicas, redactar la contextualización de una situación de aprendizaje, generar variantes de un ejercicio con distinta dificultad o montar una rúbrica a partir de criterios ya elegidos. Son tareas que piden paciencia y normativa, no decisiones sobre tu grupo.
Qué necesita tu grupo, cómo agrupar, qué actividad hay que cortar porque no funciona o cómo se comunica un suspenso a una familia son decisiones profesionales. Un texto generado puede traer además criterios de otra comunidad o temporalizaciones irreales: entrar en clase con un documento sin leer es lo único que pasa factura.
Antes de dar por buena una unidad generada, tres comprobaciones bastan. ¿Los criterios citados son los de mi comunidad, etapa y curso? ¿La temporalización cabe descontando festivos, sesiones de evaluación y complementarias? ¿El producto final es posible con los recursos que hay? Casi siempre se arregla cambiando un párrafo.
El Diseño Universal para el Aprendizaje no es un apartado que se rellena al final, sino tres decisiones al diseñar cada situación de aprendizaje: presentar la información en más de un formato, admitir más de una forma de demostrar lo aprendido y dejar margen de elección en el producto. Así sobran muchas adaptaciones posteriores.
Conviene no mezclar niveles: las medidas ordinarias (agrupamiento, más tiempo, enunciados simplificados) no requieren tramitación; las adaptaciones no significativas cambian metodología, instrumentos o temporalización sin tocar los criterios; las significativas sí los modifican y exigen informe de orientación. Bajar de hecho la exigencia sin ese informe deja al docente sin respaldo.
Buena parte del tiempo que se pierde en un claustro no está en preparar clase, sino en rehacer documentos que no encajan entre sí.
La cadena es proyecto educativo y concreción curricular, programación general anual, programación didáctica de departamento o ciclo, programación de aula y situaciones de aprendizaje. Cuando la de aula contradice a la de departamento, el desajuste sale en la memoria final o en la primera reclamación de notas.
La memoria de junio se escribe mejor si durante el año se anota qué unidades quedaron sin dar y qué criterios tuvieron pocas evidencias. En una visita de inspección se mira ese mismo rastro: programación actualizada al currículo vigente, criterios e instrumentos de evaluación, medidas de atención a la diversidad y registros.
Artículos prácticos sobre evaluación competencial, atención a la diversidad y uso sensato de la IA en clase.